|
|
olfateó el pase de Antoñito y pasó como un avión junto a Pablo García, cuya lentitud quedó de nuevo en evidencia. El tanto |
levantó |
a la gente de sus asientos. Para protestar, por supuesto. La hinchada sólo vive decepciones y no sabe a quién dirigir su |
|
|
olfateó el pase de Antoñito y pasó como un avión junto a Pablo García, cuya lentitud quedó de nuevo en evidencia. El tanto |
levantó |
a la gente de sus asientos. Para protestar, por supuesto. La hinchada sólo vive decepciones y no sabe a quién dirigir su |
|
|
porvenir. Todo era peligro, todo era riesgo, todo era emoción. Cada acción del Betis con los pies o del Athletic con la cabeza |
levantaba |
a la grada por miedo o felicidad. Tanto era así que el Betis, remontado, sometido a un castigo que nunca esperó y en inferioridad |
|
|
la legendaria Helen Thomas y que no todos los días asiste a las conferencias, el resto de los redactores europeos fueron |
levantados |
sin miramientos de sus sitios); y un olor que hablaba de que por allí había pasado mucha, mucha, mucha humanidad. Todo |