terreno para velar por el orden. Por su parte, Athisaari ha reconocido, en declaraciones a Le Monde, que es "muy difícil

imaginar

" una solución negociada entre serbios y albano-kosovares, dado su radical desacuerdo, y se propone presentar su plan al

machista. También abogará por ayudar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en su trabajo. "Este proyecto me lo

imagino

como El nombre de la rosa, la novela de Umberto Eco. En la novela un investigador desvela crímenes en una abadía y, al

ya quería dedicarme a eso. Mi vocación precede a mi memoria. Leo un artículo o un ensayo científico y de forma automática

imagino

cómo lo representaría sobre un escenario. Comencé como actor y, se lo digo sin la menor coquetería, sería feliz también

podía ser de otro modo con quien ha indagado los misterios de la traducción en su ejemplar versión de Tristram Shandy y ha

imaginado

desde la ficción los enredos lingüísticos de un intérprete del Rey. Negra espalda del tiempo narra, precisamente, las consecuencias

cuentacuentos pedía a los niños que estiraran sus manos hacia él, movieran los dedos y le enviaran energía para entre todos

imaginar

la historia a contar. Merck compra en tres días el 13% de Schering en plena OPA de Bayer La oferta pública de adquisición

encuentro codificado, tantos periodistas (más de 300) abarrotados en unos palcos que más parecían el palomar que Mercè Rodoreda

imaginó

para la Colometa que las instalaciones de un partido que genera tanta audiencia. Y es que Riazor, tan entrañable

Palais Royal puede que sean el espacio más bello y armonioso de París. Ahora y hasta el 20 de julio, 21 paseantes de bronce

imaginados

por el artista Manolo Valdés (Valencia, 1942) ocupan una avenida entre los árboles o forman un corro junto al estanque.

. Pero cuando se presenta una emergencia así cuentan con la ayuda de decenas de ingenieros en Tierra que se vuelcan para

imaginar

procedimientos y herramientas que los astronautas puedan improvisar a partir de lo que tienen en el espacio. Los

hasta que finalmente divisamos, a lo lejos, la ruidosa polvareda de la comitiva presidencial. El cine de Hollywood no podría

imaginar

un mejor escenario. Decenas de pesados haigas negros se dirigían hacia nosotros a velocidad considerable, guiados por la

tan viejo como la misma ciencia astronómica. Fue Kepler, uno de los padres fundadores de la física, el primer escritor que

imaginó

un viaje a la Luna, en una novela llamada precisamente El sueño. Entra de lleno en lo concebible que el Homo sapiens acabe