empuje, rabia y galones para embestir al Madrid. Y que Agüero diera en la diana. El chico, que bajo esa galbana a lo Romario

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a un magnífico futbolista, tuvo la ocasión idónea, en el momento justo y el mejor teatro posible para encumbrarse en el

Mae según el escritor, tiene más autoridad de la que parece y también mucho más pasado del que querría. Su compañero, Sam,

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bajo su sombrero a un dudoso botones. El camarero es Quig y la figura solitaria podría ser la del propio Hopper. Cuatro

sus inseguridades y su melancolía, Lucy tomaba prestado el perfil temperamental y sarcástico de su primera esposa. Linus

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el reflejo de sus inquietudes intelectuales y Schroeder su perfeccionismo y su pasión artística. ¿Y el bueno de Snoopy?

Algo es seguro: el jardín de los monstruos muestra la soledad de quien lo hizo, Pier Francesco Orsini, un hombre delicado,

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en un cuerpo maltrecho, jorobado, que dedicó su vida a rodearse de la belleza que el destino no le había querido otorgar

prensada entre otros tejidos de fuerte impronta o textura. Mitones de terciopeloBambi, con su aparente ternura e ingenuidad,

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un nombre con voz propia: la diseñadora Laura Figueras, que de tímida no tiene nada. Sus mujeres son duras, firmes sobre

pagar Lola Flores por llegar donde llegó, dice Hermoso. Sobre todo cómo fueron sus comienzos y cómo un personaje público

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un personaje privado con muchos momentos dramáticos, añade. Asegura que la película va a ser reveladora y que todos