con imponerse al escenario, sino porque no le quedó más remedio. Una jugada por la derecha finalizó con un envío que se

comieron

, por este orden, Cannavaro, Casillas, Diarra y Torres. Todos acabaron por el suelo en el área pequeña. Edu se encontró

hicieron maltrato físico, me interrogaron desde las cinco de la tarde a las cuatro de la madrugada. Me decían: 'Te vas a

comer

1.000 años de cárcel, no se cuántos por cada muerto ', y yo les decía 'que no sé nada, que no sé nada '. Eso los jefes

hicieron maltrato físico, me interrogaron desde las cinco de la tarde a las cuatro de la madrugada. Me decían: 'Te vas a

comer

1.000 años de cárcel, no se cuántos por cada muerto', y yo les decía 'que no sé nada, que no sé nada'. Eso los jefes de

(se abrió cándidamente en el primer gol) y de los arbitrales. Juanma se quiso comer a Villa y con razón. El delantero se

comió

a su vez la bronca del defensa porque sabía que no tenía ninguna defensa. Se había dejado caer en el área cuando vio llegar

no pudo hacer nada con Güiza delante. El omnipresente Belenguer le lanzó un balón desde 50 metros que Juanito y Rivas se

comieron

con guarnición y todo. Poco más hizo el Getafe arriba. Sus atacantes están para tumbarse en el diván: contabilizan 11 goles

papel comestible. "Me fui hacia el ángel diciendo que me diese el librito. Él me respondió: 'Toma y cómelo ". Incluso me he

comido

el editorial 'España balcánica', de The Wall Street Journal, gran periódico del que ya dijo Marcial que fue concebido "

para el meta, al Gaucho le dio por disparar manso y raso, por debajo de la suela de los zapatos de los alemanes, que se

comieron

el gol con la ingenuidad de un niño. A los goles de Ronie y Gudjonhsen, siguió un rato después una acción memorable de

mi error porque yo sé que me he equivocado. Otra cosa es que un día me llegue un compañero o alguien y me diga: "Te has

comido

el gol por esto y lo otro". Eso es lo que me da rabia. Porque yo sé que ha sido un fallo mío y no tienen que venir a decir

madre. Inmediatamente cortaron la conversación". José Luis exige respeto para Olga Sánchez, la fiscal que le representa. "Se

comió

el levantamiento de los cadáveres. La ponen a parir. Una persona que levantó 64 cadáveres, entre ellos mi mujer. Si ves

Perea. No lo hizo físicamente, aunque el resultado fue igual que si lo hubiera hecho. En un balón tonto, tontísimo, Perea se

comió

el rebote que peleó Robert y que acabó con la pelota en la red protegida por Falcón. Capi chutó, ni bien ni mal, desde

crítico que ha alcanzado el reloj del juicio final, aunque sólo debido al más embarazoso tachón de su currículo: haberse

comido

la crisis de los misiles cubanos de 1962, que llevó al mundo realmente muy cerca de un Armagedón atómico. Aquella crisis

zagueros revolotean por la retaguardia mal colocados. Se distraen. No trazan la línea de fuera juego de manera homogénea. Se

comen

los engaños y miran más a la pelota que a los delanteros rivales. Defienden mal. El Athletic es un equipo liviano

zagueros revolotean por la retaguardia mal colocados. Se distraen. No trazan la línea de fuera juego de manera homogénea. Se

comen

los engaños y miran más a la pelota que a los delanteros rivales. Defienden mal. Con Gurpegui jugando de central, Murillo

dispuesto a luchar con cualquiera que venga. P. ¿No cree que ya no tiene que tragarse más su orgullo? R. Es cierto que me he

comido

muchas cosas, que he tenido que aguantar muchas cosas, pero ahora estoy disfrutando. En muchos momentos, con muchas personas

error de Reinke emborronó poco después el trabajo de Micoud y Borowski. Ronaldinho botó un libre directo y el portero se la

comió

para suerte del Barcelona, que cambió de plan, entregado ahora al oficio de Deco. Los azulgrana tuvieron más la pelota,

le diera por atacar, que ya se le pasaría el frenesí, debieron pensar. No se le pasó. Treinta segundos tardó Oleguer en

comer

se el balón y 35 Güiza en plantarse ante Jorquera. Se trastabilló el delantero y ahí se le fue al Getafe la primera oportunidad

entendimiento que en muchos otros ámbitos y niveles sí existe entre nuestros respectivos pueblos. Ni los bolivianos tienen por qué

comer

se su gas ni nadie ha tratado de humillar a tan respetable nación. La relación entre México y Bolivia no tiene por qué correr

diferencia entre una y otra selección que una jugada de estrategia. España las trabaja de muchas maneras y Arabia se las

come

todas, sobre todo las que van por arriba, como quedó constancia en el cabezazo de Juanito a la salida de una falta botada

juego de ataque con un segundo punta, Schindler, y pasó a una defensa de tres. Y entonces la pifió Reinke. El portero se

comió

un centro de Riera y le dejó la pelota a pies del infalible Corominas, siempre presente en los momentos de gloria del equipo

en aquel España-Italia de triste final. "No me acuerdo mucho de esa jugada -confesaría al final del partido-. Eso sí, me

comí

un codazo, yo no guardo rencor a nadie y mira que me han recordado lo de Tassotti en tantos campos de fútbol." El