quedan muchas cosas por hacer. Me gustaría ver crecer a Inés [la hija recién nacida, entonces, de Luis]". Sus cinco hijos se

comieron

el llanto y le dijeron que les mirase, que todos tenían una vida digna, que estaban allí, junto a ella. "Sí, pero aún no

muchacho de la cazadora de cuero y la risa abierta y los ojos radiantes, bailando como si el mundo entero fuera suyo. Me

comí

entonces esa historia, la doble historia. Se me quedó dentro. A mi viejo no podía decirle, ni de coña, que había

cadáver", recuerda Thomas Eby, que empezó a tocar las tumbadoras de niño y con 19 años se fue a estudiar a Cuba. "Me tuve que

comer

mis palabras", admite Patricio Sobrado con una sonrisa. La timba surge como música de baile en los años noventa en Cuba

orejas? R. Simplemente, es que me sale espontáneo. P. 1998: "No me gustaría ser ministra de Medio Ambiente ". ¿Cuándo se

comió

sus palabras? R. Pues se las repetí al presidente cuando me invitó a formar parte del Gobierno. Porque yo no soy en absoluto