liberado, Nené, que gasta un fuerte disparo, puso a prueba a Valdés, que sólo acertó a dejar el balón muerto para que Baiano

abriese

el marcador. En esta ocasión, la proximidad del descanso no arrugó al Barcelona, que exorcizó los fantasmas de Mónaco en

y marcaron. El nombre propio que mejor refleja la transformación colchonera, Nikolaidis, olvidado las primeras jornadas,

abrió

el marcador en el minuto 18 aprovechando une excelente servicio de Torres.

El Niño encarriló la noche desde el punto

embotellaron al Alavés en su campo. Pereyra, que cabeceó un balón al larguero, Víctor y Okubo tuvieron opciones claras para

abrir

el marcador, pero nadie logró finalmente descorchar la botella. La afición balear, que se quedó con la miel en los labios

que Walter Samuel tuvo que cometer contra Kuranyi, el mismo delantero aprovechó una confusión en el área argentina para

abrir

el marcador. Sin embargo, la ventaja alemana no duró mucho y, casi sobre la marcha, Juan Román Riquelme ejecutó espléndidamente