leafran

37756
Hay que volver sobre nuestros pasos, torciendo a la derecha, y así volveremos a tierra firme. –Pero ¿y si está ahí? –respondió Nab señalando el océano, cuyas enormes olas blanqueaban en la oscuridad.

-- Mais s'il est là! répondit Nab, en montrant l'Océan, dont les énormes lames blanchissaient dans l'ombre. -- Eh bien, appelons-le!»



<< Previous    ||    Home    ||    Next >>